Guanacaste posee la mayor riqueza folklórica de Costa Rica, y el cantón de Liberia
es digno representante de esa condición. Todavía hoy se celebran, varias veces por
semana en el Parque Central, las famosas “retretas” amenizadas por la banda municipal,
como una vieja tradición que se conserva para el disfrute de locales y turistas.
También se ven en las calles boyeros con carretas, y en la pampa, los vaqueros arreando
ganado con su tradicional chonete que los protege del sol.
Asimismo, en muchos comercios pequeños de la zona, puede el visitante probar las
deliciosas tortillas palmeadas, directamente salidas del comal, y durante la estación
seca, se elabora en toda la región guanacasteca el vino del Coyol, una bebida típica
de la zona que se obtiene tras la fermentación de tres días de la savia de esta
palma.
Estas como tantas otras muestras de la cultura y tradición guanacasteca, se encuentran
todavía presentes en el quehacer cotidiano de los liberianos.